Artículo Melocotonero Hongos y Oomicetos Variedades resistentes / tolerantes

Autores: GIMÉNEZ SORO, R., OBI V.I., MORENO SÁNCHEZ, M.A., GOGORCENA, Y., BARRIUSO VARGAS, J.J., FLORIS BEAMONTE, E.

Publicación: Horticultura. Nº 310. pp. 20-25

Fuente: citaREA

Año de publicación: 2013

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Evaluación de la tolerancia a Monilia en cultivares de melocotonero

Para evaluar la incidencia de la enfermedad en cada cultivar se calculó el promedio de las medias del crecimiento de la lesión y de la esporulación, la tasa de crecimiento diario del patógeno y la incidencia de la enfermedad calculada en porcentaje respecto a la infección total en todos los cultivares.

El ataque del hongo se produce tanto en la etapa de floración como en la etapa de maduración de los frutos y la manipulación poscosecha de los mismos. Los síntomas de la podredumbre parda en el fruto consisten en manchas marrones que lo invaden rápidamente, el fruto puede momificarse y quedar fuertemente adherido a la rama durante muchos meses, siendo una fuente importante de inóculo para la cosecha siguiente. En cuanto al grado de susceptibilidad a la infección por Monilinia spp. es variable a lo largo del desarrollo del fruto. La susceptibilidad es elevada durante las primeras etapas del desarrollo del fruto, disminuye durante las etapas de fruta verde y aumenta de nuevo durante el periodo de maduración del melocotón (Gradziel, 1994). Durante el periodo de conservación-comercialización, los daños son también importantes ya que el hongo se ve favorecido por alta humedad relativa y la máxima maduración de los frutos.

Debido a la elevada incidencia de esta enfermedad en España, son numerosas las medidas de control, tanto en la parcela (precosecha), como durante el periodo de conservación-comercialización (poscosecha). Las medidas de control precosecha engloban medidas culturales, tendentes a reducir la cantidad de inóculo en la parcela (poda y eliminación de momias); control químico, mediante el uso de fungicidas; y control biológico mediante la aplicación de hongos antagonistas (Penicillium frequentans y Epiсоссит nigrum) (Guijarro et al., 2008, Larena et al., 2010). El control poscosecha consiste en tratamientos físicos, tanto de conservación en frío como tratamientos por calor (Casals et al., 2010); tratamientos químicos con productos de baja toxicidad (chitosan y ácido peracético); y tratamientos biológicos con cepas bacterianas (Bacillus subtilis) (Yanez et al., 2012).

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